Guerra de los balcanes por Matías López de Briñas
Guerra de los balcanes por Matías López de Briñas
Gentileza La Vanguardia: A principios de la década de 1990, tres estados de los seis que formaban parte de Yugoslavia decidieron independizarse: Eslovenia, Croacia y Bosnia.
Eslovenia y Croacia realizaron una declaración unilateral de independencia en 1991, lo que provocó una respuesta contundente de las autoridades centrales, que no estaban dispuestas a perder dos de sus territorios. El ejército yugoslavo, liderado por Serbia, inició una guerra contra eslovenos y croatas.
En 1992, Bosnia convocó un referéndum y proclamó su independencia, pero eso desató una guerra civil entre los bosnios partidarios de separarse (bosnio-croatas) y los que apostaban por permanecer dentro de Yugoslavia (serbo-bosnios).
Estos conflictos se conocen como la Guerra de los Balcanes (1991-1995), la península donde se encuentran los países implicados. En los cuatro años que duró el conflicto, murieron más de 130.000 personas (no hay cifras oficiales) y dos millones tuvieron que huir de sus casas.
¿Por qué empezó la guerra?
Para entender las causas del conflicto hay que viajar hasta la antigua Yugoslavia, una federación de repúblicas creada después de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). Estas repúblicas eran: Eslovenia, Croacia, Bosnia y Herzegovina, Serbia (con las provincias autónomas de Kosovo y Voivodina), Montenegro y Macedonia.
En este territorio vivían pueblos y comunidades con orígenes y costumbres muy diferentes: serbios ortodoxos, croatas católicos, bosnios musulmanes, albaneses, eslovenos, macedonios y húngaros.
Todo este territorio estaba bajo la influencia de la Unión Soviética, uno de los países vencedores de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, las diferencias culturales, religiosas y políticas eran demasiado grandes.
El dictador Josip Broz Tito gobernó Yugoslavia con mano de hierro durante más de 30 años. Su muerte en 1980 despertó tensiones históricas y algunas regiones empezaron a reclamar un estado propio.
